PRADA SS27: EFFORTLESS, FALDAS Y PEQUEÑOS TOPS

Dani MJ
PRADA SS27: EFFORTLESS, FALDAS Y PEQUEÑOS TOPS

¿Hasta qué punto podemos decir que una marca está perdiendo su personalidad?

Prada lleva varios años peleando por el ugly chic, un estilo que funciona bastante con la contemporaneidad porque, ¿quién no quiere solo despertar, ponerse una falda, un suéter y salir a la aventura? Sin embargo, hay una línea muy delgada entre hacer una colección funcional que la gente quiere comprar porque es espectacular, y hacer una colección que funciona para ventas pero que carece de personalidad y dirección creativa.

Miuccia Prada claramente conoce la fórmula. Ahora, con la aportación de Raf Simons para esta colección de Spring/Summer 27, mostraron una mancuerna en la que hicieron una propuesta repleta de faldas, tops y, en su mayoría, prendas que funcionan por separado y que seguro todos querrán usar, pero nos deja la incómoda pregunta: ¿funciona en su conjunto?

Por un lado, Miuccia se corona como la skirt diva de todos los tiempos. El juego que se permite entre volúmenes, materiales variados, acabados de pedrería e incluso los acabados industriales en seda se han convertido en un sello que siempre será recordado. El corte low rise y la línea A continúan como clave para la firma, evolucionando en con diversos materiales, desde piel hasta textiles plisados.

Por otro lado, se nota la aportación de Raf en la exploración de la tensión entre lo industrial y lo delicado. Vemos un juego de siluetas utilitarias y sobrias en tonos grises o neutros con estallidos de color, donde el ejercicio de capas propone diálogos inesperados entre texturas y estampados contradictorios.

Y si hay una prenda de la que todos van a hablar, sin duda es el top ultra crop: una silueta corta estilo bandeau con un diseño arquitectónico e industrial que resalta la elegancia de la simplicidad y deja la piel al descubierto como protagonista del estilismo. A esto se le suman chamarras de piel, abrigos de corte impecable, lentes de sol futuristas y, por supuesto, los bolsos de mano. Y es justo aquí donde radica la magia del estilismo de la propuesta: aunque a primera vista todo parezca sencillo y effortless, en realidad cada look está profundamente cargado de capas, texturas y contrastes calculados que convierten la aparente simplicidad en un ejercicio visual elaborado.

Quizá la colección completa se sienta fragmentada o roce lo puramente comercial al estar pensada en piezas individuales. Sin embargo, este choque entre el effortless del día a día, la exposición de la piel y la precisión del diseño sigue demostrando por qué Prada domina la conversación, por qué está en todas las wishlists y por qué, aunque nos cuestionemos su dirección, todas necesitamos esa falda de glitter en nuestro clóset.